Descendiente del Barbet, su procedencia es Alemana pero se atribuye a Francia por ser estos quienes establecen el estándar en 1936. Etimológicamente, la palabra francesa “caniche” viene de “cane”, la hembra del pato. En otros países, esta palabra hace referencia a la acción de chapotear. En sus orígenes, este perro era utilizado para la caza de aves acuáticas como el pato o el ganso por su adaptabilidad al terreno cenagoso y su resistencia al agua, lo que implicó que esta raza, junto con otras fueran llamados en su conjunto perros acuáticos.
A partir del Siglo XVI, los caniches empezaron a ser famosos por su belleza e inteligencia, sobre todo en diversas presentaciones circenses, obras de arte de diversos autores como Alberto Durero y Francisco de Goya. En tiempos de Luis XVI de Francia ya era muy común su presencia en la corte francesa. Se hizo muy popular como perro de compañía.